08 Enero 2017

Festival Infantil, segunda fecha: La magia sobrevoló el Parque Miguel Lillo

Festival Infantil, segunda fecha: La magia sobrevoló el Parque Miguel Lillo
El escenario natural fue anfitrión de un sinfín de coloridas actividades y espectáculos destinados a los más pequeños. Cuatro espacios abiertos y gratuitos ofrecieron múltiples alternativas para ser disfrutadas por toda la familia.La naturaleza se volvió a llenar de magia este viernes 6 de enero, con el Parque Miguel Lillo convertido en escenario principal de un sinfín de coloridas actividades y espectáculos destinados a los más pequeños, protagonistas excluyentes de la segunda jornada de la 56ª edición del Festival Infantil de Necochea. Además de los talleres lúdicos y los espacios didácticos, la enorme afluencia de familias enteras que fueron llegando al Jardín Francés terminada la tarde de playa pudieron disfrutar de una gran y variada cantidad de espectáculos de primer nivel. Las primeras muchedumbres se pudieron observar apenas pasadas las 18 en el Multi Espacio ubicado sobre las escalinatas de la Avenida 10. Allí, lució su arte “Historias de Circo”, una obra de títeres que rompió el hielo y dejó el escenario caliente para que se luzca el Payaso Mameluco, quien fue ovacionado de pie por los presentes. Finalmente, en el lugar también se presentó la compañía necochense “Como el Caracol”, cerrando las actividades planificadas para ese lugar y dando paso a los eventos desarrollados en los escenarios mayores.El Mago Andoni abrió la serie de espectáculos que ofreció el Anfiteatro “Pedro Arozarena”, que se fue llenando de espectadores a medida que caía la tarde. Tras una performance repleta de humor, el cómico ilusionista dio paso al “Cirquito de los Payatíteres”, los adorables muñequitos que animaron hasta a los más inhibidos acompañantes. De igual arte fue la última de las presentaciones del colorido auditorio: “El ladrón de flores”, del grupo de titiriteros del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, ofrecieron una propuesta distinta, buscando la reflexión de los niños a través de la risa. Mientras que los espectáculos programados para el espacio principal se hacían desear, en el Espacio Circo, ubicado a metros del Anfiteatro, una compañía cordobesa deslumbró a quienes tuvieron la fortuna de presenciar una manifestación de destreza y equilibrio, con complejas pruebas acrobáticas que incluyeron peligrosas piruetas y una dosis certera de buen humor. Finalmente llegaron los anunciados números musicales planificados para el Escenario Mayor, que lució una escenografía digna de grandes espectáculos, y los jóvenes músicos de “La Pifia”, un taller inclusivo dictado en la Escuela Especial N° 502, pisaron las tablas para llenar el aire de rock.