20 Diciembre 2019

Kicillof modifica el artículo 34 y descomprime con los intendentes

Kicillof modifica el artículo 34 y descomprime con los intendentes
Finalmente el gobernador de Buenos Aires cedió ante el reclamo de los intendentes. Ordenó modificar la redacción original para descartar la centralización en el gobierno bonaerense de los fondos que Alberto Fernández pudiera girar directamente a los municipios. El gobierno bonaerense cedió ante el reclamo de los intendentes del PJ y modificó el artículo 34 de la Ley de Emergencia económica de la provincia. Allí se establecía la centralización y registro diario de envío de fondos de la Nación a los municipios. En la sesión que inicia en estos momentos en el Senado bonaerense, la nueva redacción sólo obligará a los jefes comunales a informar movimientos de fondos del gobierno nacional a las intendencias de la provincia. 00:00 / 00:00 Loading Ad El artículo que despertó la alarma entre los intendentes peronistas, es su redacción original, establecía “centralizar y registrar diariamente el movimiento de los ingresos de fondos, títulos y valores originados en la ejecución de Programas Nacionales destinados a Municipios y, previa intervención del Ministerio de Hacienda y Finanzas, disponer su transferencia a tales jurisdicciones”. Esta disposición terminó de tensar la relación de Kicillof con los intendentes quienes fueron marginados a la hora de designar cargos en los Ministerios de la provincia. Finalmente, Axel Kicillof ordenó modificar la redacción original para descartar la centralización en el gobierno bonaerense de los fondos que Alberto Fernández pudiera girar directamente a los municipios. La redacción que se votará en la Cámara finalmente solicitará a los municipios “registrar diariamente, el movimiento de los ingresos de fondos, títulos y valores originados en la ejecución de Programas Nacionales destinados a Municipios, informando a sus efectos al Ministerio de Hacienda y Finanzas". La ausencia de jefes comunales en el Gabinete de Buenos Aires contrastó con el espacio que Alberto Fernández le otorgó a los intendentes en su propio Gabinete nacional. Gabriel Katopodis, de San Martín, se mudó al Ministerio de Obras Públicas y dejó el municipio a cargo de Fernando Moreira. En AySA, que está bajo la órbita de Katopodis, asumió Malena Galmarini secundada por Leonardo Nardini, de Malvinas Argentinas. Se confirmó además que el diputado provincial Avelino Zurro, sobrino del intendente de Pehuajó, Pablo Zurro, asumió como secretario de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior a cargo de Eduardo “Wado” de Pedro. Además, Gustavo Arrieta, exjefe comunal de Cañuelas, se sumó como jefe de Vialidad Nacional. Katopodis integra, junto a Mariano Cascallares (Almirante Brown) y Juan Zabaleta (Hurlingham), el círculo dorado de alcaldes más próximos al Presidente. Pero aún no logran hacer pie con Kicillof. El único intendente que se sostuvo en el staff del gobernador es Martín Insaurralde. Hizo valer un acuerdo con Máximo Kirchner y, gracias al apoyo del resto de los alcaldes, empujó para que Federico Otermín ocupe la presidencia de la Legislatura donde se intenta llegar a un acuerdo para designar a los secretarios parlamentarios y administrativos. El vínculo de Insaurralde con el resto de la galaxia de intendentes sufrió también a partir del cierre de listas donde el lomense, encargado de gestionar lugares para sus colegas, sólo pudo ubicar a dos suyos, Juan Pablo de Jesús en Diputados y Adrián Santarellien el Senado provincial. La inclusión del artículo 34 en la ley de Emergencia bonaerense había detonado el malestar de nuevo en los despachos de los intendentes del conurbano. “Es impracticable”, se quejó un alcalde. El chat de los jefes comunales ardía a partir de este intento de Kicillof de quitarles el manejo de la caja de ingresos de fondos, títulos y valores de programas acordados con Nación que deberían pasar antes por la tesorería de la provincia para ser girada a los municipios. Una medida que alteraría incluso del pago de sueldos en cooperativas y otros emprendimientos que gestionan los municipios con fondos nacionales. A ese cúmulo de tensiones se suma también el reclamo sordo de los intendentes del interior para que Kicillof se ponga al frente del reclamo por la restitución del Fondo Sojero, una herramienta implementada por Cristina Fernández de Kirchner por decreto en 2008 luego del voto no positivo de Julio Cobos a las retenciones móviles. Ese fondo fue eliminado por Mauricio Macri y dejó a los municipios sin 1500 millones de pesos de financiamiento para obras.