19 Enero 2018

Trabajadores de casinos paran en la provincia por el cierre de tres salas

Trabajadores de casinos paran en la provincia por el cierre de tres salas
Luego que el Gobierno de María Eugenia Vidal decidiera el cierre de los casinos de Mar de Ajó, Valeria del Mar y Necochea y del bingo de Temperley, trabajadores del sector realizarán este jueves un paro de actividades en la provincia de Buenos Aires. Los integrantes de los gremios que se desempeñan en los casinos (rama juego y maestranza) se reunieron hoy en el Concejo Deliberante de Mar del Plata y ratificaron el paro como instrumento de reclamo para ser escuchados por el Gobierno. "El plan de lucha continuará hasta tanto no se clarifique el futuro laboral" de las personas que se desempeñaban en los casinos de Mar de Ajó, Valeria del Mar y Necochea, indicó el secretario General del Sindicato de Maestranza de Casinos, Roberto Páez. Y advirtió que "las medidas se van a profundizar si no hay respuestas". El Gobierno licitará por primera vez en más de 20 años el control de las 3.860 máquinas tragamonedas, al tiempo que resolvió cerrar los casinos de Mar de Ajó, Valeria del Mar y Necochea y del bingo de Temperley para "reducir el acceso al juego". No obstante, fuentes de la Gobernación aseguraron que "no se perderán fuentes de trabajo", y que alrededor de 80 personas serán reubicadas y trasladadas a casinos de hasta 40 kilómetros. De esta forma, el número de casinos en la provincia pasará de doce a nueve: siete entran en la actual licitación, mientras que el Sasso de Mar del Plata y el de Sierra de la Ventana tienen vencimientos en 2019 y 2021, respectivamente. En tanto, el Gobierno dispuso también la licitación de un sistema de control online de las máquinas de los casinos Central y el Hermitage de Mar del Plata, Monte Hermoso, Pinamar, Tigre, Miramar y Tandil. Las máquinas tragamonedas de la provincia están desde 2002 bajo el control de la empresa Boldt, gracias a un contrato de exclusividad firmado en los ?90 y que fue prorrogado en reiteradas ocasiones hasta hoy. El período de vigencia de la licitación será de 20 años, prorrogables, y uno de los criterios de selección pasará por quien ofrezca un mayor porcentaje de las ganancias. Actualmente, el reparto es "50 y 50", pero el Estado debe hacerse cargo de todos los gastos operativos. En el nuevo esquema solo se encargará de los sueldos de los empleados. Además, se prevé la instalación de un sistema de control tanto de las máquinas como de los empleados, el cual también será sometido a licitación al igual que los servicios de mantenimiento de hardware, control biométrico, limpieza, y seguridad e higiene. De este modo, se espera que todas las máquinas estén conectadas a un sistema central de monitoreo online. Actualmente, el reparto de las ganancias con la Provincia se determina a partir de una declaración jurada de las propias empresas.