El titular de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, respondió las críticas de Javier Milei a la industria nacional y pidió «condiciones» para que crezca.
En las últimas horas, el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, cuestionó las recientes declaraciones del presidente Javier Milei contra los empresarios de la industria nacional, y planteó la necesidad de abrir un diálogo que permita fortalecer el entramado productivo del país, al advertir que numerosas pequeñas y medianas empresas atraviesan una situación compleja, y reclamar la implementación de políticas que generen condiciones para que las compañías locales puedan crecer, invertir y sostener el empleo.
Es preciso mencionar que, las polémicas declaraciones de Milei se produjeron durante una exposición realizada en Nueva York, donde el mandatario volvió a cuestionar a empresarios argentinos y mencionó, entre otros, a Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, a quienes describió como “empresarios prebendarios”, y acusó de “atacar a muchos argentinos en connivencia con políticos ladrones de la oposición al oficialismo”.
En el mismo discurso, Milei apuntó contra la industria nacional argentina, tras el cierre de FATE y los reclamos de Paolo Rocca por la apertura de las importaciones, y afirmó que hay “un problema asignativo, porque los empresarios locales distorsionan los precios relativos, produciendo algo que no debería. Con la apertura, los argentinos van a poder comprar a $100 algo que antes compraban a $500, y es cierto que ese sector va a ir a pérdida, pero si no se reconvierte, desaparece”.
En tanto, esos dichos de Milei generaron repercusiones en distintos sectores del ámbito productivo, particularmente entre representantes de las pymes argentinas, quienes señalaron la necesidad de centrar la discusión pública en la recuperación de la actividad económica de la Argentina y en el fortalecimiento de la industria local, que desde hace varios meses se encuentra en alerta por la inminente caída del consumo y la apertura de las importaciones.
En ese contexto, Rosato sostuvo que la Argentina atraviesa un momento productivo que requiere un debate serio entre el Estado y los distintos actores del sector privado, y explicó que el foco debería estar puesto en cómo reactivar la industria nacional, recuperar el empleo y mejorar las condiciones para que las empresas puedan sostener su actividad, especialmente en un escenario económico que presenta múltiples dificultades para el sector manufacturero.

Al mismo tiempo, el dirigente empresarial señaló que muchas pymes argentinas enfrentan actualmente problemas vinculados a la caída del consumo interno, el aumento de los costos operativos y las dificultades para mantener el nivel de producción, variables que generan un panorama complejo para numerosas empresas que intentan sostener su funcionamiento en un contexto de incertidumbre económica.
“Las pymes industriales estamos atravesando un momento muy difícil. Hay empresas que están reduciendo producción, otras que aplican suspensiones y muchas que luchan día a día para no cerrar sus puertas”, afirmó Rosato, que también advirtió que la situación del sector productivo requiere atención urgente para evitar el deterioro del tejido industrial.
Para el titular de IPA, la discusión pública debería concentrarse en cómo fortalecer el entramado productivo argentino, ya que las pymes constituyen uno de los principales motores de la economía nacional y representan una parte significativa del empleo en el país. En ese marco, Rosato planteó que las políticas económicas deberían orientarse a generar condiciones que permitan a las empresas invertir, expandir su producción y crear nuevos puestos de trabajo.
“El desafío de la Argentina no es atacar a quienes producen, sino generar condiciones para que la industria crezca, invierta y genere trabajo”, sostuvo el dirigente empresarial que representa a la industria nacional, al tiempo que remarcó que el desarrollo económico del país depende en gran medida del fortalecimiento de su aparato productivo y del impulso a la actividad industrial.

En última instancia, el representante del sector industrial advirtió que el futuro del país está directamente vinculado al desarrollo de su estructura productiva. “Sin industria nacional, sin pymes y sin producción, es imposible pensar en un desarrollo sostenido para la Argentina”, concluyó, al insistir en la necesidad de avanzar en políticas que permitan consolidar el crecimiento del sector y garantizar condiciones favorables para las empresas que generan empleo y valor agregado en la economía.
Milei criticó el proteccionismo a las pymes argentinas y apuntó contra empresarios que defienden la industria nacional
Durante su exposición en la apertura de Argentina Week en Nueva York, Milei volvió a cuestionar con dureza a sectores del empresariado argentino y cargó especialmente contra quienes defienden la industria nacional, a quienes acusó de “beneficiarse durante años de un sistema de privilegios otorgados por el Estado”. En ese marco, el mandatario sostuvo que el modelo de protección industrial estuvo sostenido por políticas que perjudicaron a los consumidores y limitaban la competencia en el mercado.
En tanto, el jefe de Estado afirmó que el proteccionismo aplicado durante distintos períodos económicos permitió que “ciertos empresarios obtuvieran beneficios mediante regulaciones y barreras comerciales”, lo que, a su entender, afectó el desarrollo económico general. Durante su discurso, el Presidente insistió en que quienes promueven la defensa de la industria nacional lo hacen para “sostener privilegios derivados de ese sistema”, y lanzó una de las frases más polémicas de la jornada al asegurar que “quienes defienden la industria local son unos chorros”.
Al mismo tiempo, Milei apuntó directamente contra algunos referentes empresariales a los que vinculó con ese esquema económico. En particular, cuestionó a Paolo Rocca y Madanes Quintanilla, a quienes acusó de haberse beneficiado durante años de un sistema de protección estatal y de haber actuado “en connivencia con políticos ladrones”, según expresó durante su intervención ante inversores internacionales.
En esa línea, el Presidente sostuvo que el modelo industrial basado en barreras comerciales y regulaciones fue posible gracias al respaldo del aparato estatal y afirmó que su Gobierno busca “avanzar hacia una economía más abierta y competitiva”. De acuerdo con el planteo de Milei, la apertura económica y la eliminación de privilegios permitirían generar mayor bienestar y crecimiento, al tiempo que aseguró que su gestión “continuará impulsando reformas orientadas a profundizar la liberalización de la economía argentina”.