Axel Kicillof cuestionó el alineamiento incondicional de la Argentina con Estados Unidos. Pidió multilateralismo y levantó los ejemplos de México y Brasil.
El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó duramente la política exterior de Javier Milei atribuyéndole “estupidez” y “anteojeras ideológicas”. Entre metáforas deportivas y críticas al “seguidismo”, Kicillof defendió el multilateralismo y advirtió sobre los riesgos de un aperturismo ingenuo: “Es meterse a jugar a las bolitas en una cancha de rugby”.
Entrevistado en PBA, el stream político de INFOCIELO PLAY, objetó el alineamiento incondicional con Washington de la mano de Donand Trump. Para Axel Kicillof, esa estrategia no solo es ideológica, sino “peligrosa y estúpida”. El gobernador bonaerense desarmó la lógica del “alineamiento total” y propuso una alternativa: la inserción inteligente.
La “mala noticia” de México y Brasil
Para Kicillof, el pragmatismo debería mandar sobre el fanatismo y planteó como ejemplos de ello a dos países de la región. “Le voy a dar una mala noticia a Milei: México se le plantó bastante a Trump; Brasil se le plantó bastante a Trump. ¿Y cómo fue? Le fue mejor”, disparó el mandatario provincial.
Según su visión, los países que defendieron su interés nacional obtuvieron mejores condiciones arancelarias que aquellos que optaron por lo que él denomina un “chupamedia”. “Nosotros teníamos objetivos lógicos: acceso a mercados, cuestiones preferenciales… No nos dio nada Estados Unidos; nos aplicó el mismo acuerdo comercial que a Bangladesh”, sentenció con ironía.
Uno de los puntos más agudos de la charla fue la caracterización que Kicillof hizo del comercio global actual. Lejos de la teoría de los libros austríacos que suele citar el Presidente, el gobernador describió un escenario de “guerra comercial” donde el espionaje, las patentes y el dumping son las armas cotidianas.
“La competencia comercial es una guerra. Hay miles de películas de espionaje para robarse las marcas… El mercado no es el reino de la armonía, todo lo contrario”, explicó. En ese contexto, calificó de “delirante” la idea de abrir las fronteras sin protección: “Es muy estúpido que, cuando todos los países están cuidando lo propio, nosotros digamos: ‘Hola, ¿qué tal?, vamos a la competencia’. Es meterse a jugar a las bolitas en una cancha de rugby; te van a llevar por delante”.
Contra las “anteojeras ideológicas”
Kicillof fue tajante al señalar que la gestión de La Libertad Avanza está cometiendo un error estratégico al romper o enfriar relaciones con socios clave como China o Brasil.
“Solo se le ocurre a un delirante pelearse con Brasil y China y decir: ‘Toda mi política de integración va a ser con Estados Unidos’, donde tenés niveles de comercio limitados”, cuestionó. Para el gobernador, la clave es el multilateralismo (o la histórica “tercera posición” peronista), que permitiría a la Argentina estar en los BRICS sin que eso signifique enemistarse con la Casa Blanca.
“Las anteojeras ideológicas que me atribuyen a mí las tienen ellos. Inserción inteligente sería: ¿A Argentina le conviene estar peleadísima con Estados Unidos? No. ¿Para qué? Pero tampoco te vas a ‘casar’ con ellos”.
Finalmente, al analizar el vínculo personal entre Milei y el líder republicano, Kicillof fue al hueso del financiamiento: “A Milei lo salvó Trump… compró pesos el Tesoro norteamericano y lo salvó. ¿A quién? A Milei, no a nosotros”.
Para el gobernador bonaerense, el costo de este alineamiento lo termina pagando el entramado productivo local. “Acá lo que tiraron a la basura es el interés nacional y estratégico. Hay países que adoptaron otra posición, sostuvieron la dignidad, y les fue mejor que a Milei”, concluyó.